jueves, 14 de mayo de 2020

El Borrego Viudo.


Según mis fuentes,confiables a mi parecer, mi madre de por medio, fui a nacer en un hospital sí, pero el domicilio familiar se encontraba en la Santa María la Ribera esa legendaria colonia que según las crónicas fue el detonante de la modernidad para la hoy CDMX y que alberga entre otras cosas al Museo del Chopo y el Kiosco Morisco, pero poco tiempo después mis padres decidieron mudar su residencia a Tacubaya, colonia legendaria también que alberga por ejemplo el Parque Lira y su vecina de junto La Casa de la Bola, famosa la colonia también por haber sido sede de la "Guerra de los pasteles" en el SXIX. Ahí, en la Av. Jalisco viví toda mi niñez, adolescencia y juventud y la caprichosa vida me hizo regresar muchos años después a comenzar un nuevo proyecto de vida con mi adorada. En Tacubaya empecé dos veces. Recuerdo el ya desaparecido cine Carrusel donde hoy existe un Suburbia, el Cemerca, de los primeros centros comerciales, antecedentes del "súper" (el primero fue Gigante Tacubaya en Revolución y hoy Eje Cinco San Antonio) y por supuesto recuerdo esa famosa taquería "El Borrego Viudo" sobre Av. Revolución y Viaducto y sus inefables tacos al pastor (también los hay de cabeza de res pero los de pastor son una leyenda aparte) con esa salsa roja de comino y clavo, toque sápido y único que perdura hasta la fecha. Literalmente crecí comiendo esos taquitos cuyo sabor no ha cambiado en más de cincuenta años...Recuerdo cuando, años después y dedicado a la música y el espectáculo, de madrugada y cansados, mi hijo y yo invariablemente pasábamos por taquitos para llevar y más de una vez nos sorprendía el amanecer que vitoreábamos con aplausos de pie desde la privilegiada vista del departamento que entonces habitábamos. Pues bien, desde hace semanas venía yo experimentando el antojo por esos magníficos tacos que hoy ya no nos quedan tan cerca...Hoy por la mañana y en medio de este brutal encierro sanitario le dije a mi adorada que qué tal si íbamos (¿íbamos?) por taquitos del Borrego ya que desde hace dos días nos visitan los Jobsitos, su hijo menor, su esposa e hijos, los Jobsitos...Accedió de muy buen modo y regresaron con un cargamento de aproximadamente sesenta taquitos...yo, como persona moderada que soy, di cuenta de tan solo once de ellos, con salsita roja de comino y clavo...

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